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Bajar una estrella del cielo... el arte de lo incontrolable

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"Un niño", me dijo Charlie con una sonrisa muy natural, bien dibujada en el rostro y con toda la seguridad que lo caracteriza cuando sabe con certeza lo que desea, pues hasta la mirada se le iba hacia arriba como si ya pudiera verlo, y hasta tengo la impresión de que apretaba la mano imaginando sostener la suya... aunque hasta ese entonces fuera sólo un deseo. "Si pudiera escoger el sexo de nuestro hijo me encantaría que fuera niño",  "¿Qué te parece el nombre de Oliver?"- remató. ¡PUM! Mis párpados se abrieron involuntariamente más de los habitual y mi sonrisa en ese instante fue más forzada que que natural, el nombre de Oliver estaba bien, y la idea de un pequeñito en nuestro hogar me gustaba, pero definitivamente no me movía las entrañas de felicidad, no sentía ese calorcito en el pecho cuando sabes que algo te mueve los sentidos desde adentro, y no me alborotaba la sangre al recorrer cada vena de mi cuerpo; y es que por primera vez, en una decisión ta...

Siete punto uno… cuando la vida te sacude.

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19 de septiembre de 2017... el día que la tierra se estremeció bajo mis pies. Contrario al miedo y la angustia, los sismos siempre me habían provocado una especie de emoción y hasta cierto punto que quizás aún no logro comprender con exactitud, de felicidad y excitación, creo que para mí los temblores significaban un acontecimiento natural del cual yo era testigo y que estaban llenos de misterio, de energía y de vida, como si se tratara de un eclipse, de una aurora boreal, del avistamiento de una estrella fugaz o hasta de un amanecer; y es que en el caso de los sismos me gustaba la idea de sentir el movimiento de la tierra bajo mis pies y de que todo se sacudiera un poco; me recordaban la idea de que hasta el planeta es un ser vivo que respira, se mueve y necesita reacomodarse, y que así como cualquier ser animado que conozco, la tierra también se enoja, se enferma, se enfurece y se muere. Recuerdo muy bien que de más chico no entendía el pánico de mi abuelita (q.e.p.d.) c...

La tímida gestante, el misterio de la donante, y la magia de la fecundación... Así comenzó una nueva vida.

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La vida y sus misterios... El despertador sonó diez minutos antes de las 6 de la mañana y apenas sacar la nariz de las cobijas significaba un reto digno de odisea, traté de no abrir los ojos de golpe para que mi mente fuera regresando poco a poco a mi cuerpo y cada centímetro de mi piel que estaba envuelta entre las sábanas, se hiciera a la idea de que había llegado el momento de saltar de la cama y correr hasta la regadera para ganarle al frío de enero que también buscaba calor y que logró colarse en la habitación. Para Carlos al parecer fue mucho más fácil, como si la misma cama lo hubiera empujado fuera de ella y las almohadas no le susurraran al oído: "quédate 5 minutos más", como lo estaban haciendo conmigo mientras masajeaban mi nuca para persuadirme con gran talento, de acurrucarme nuevamente entre sus cálidos pliegues. Pero no podía quedarme atrás, era el día de dar un gran paso en nuestra aventura de la paternidad, esta aventura que aunque de manera apresurada y...

La gestación subrogada... ¿'capricho', o una forma de hacer realidad un sueño?

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"¿Cuál es la razón por la que quieres ser papá?" - me preguntó Carlos cuando estábamos a punto de iniciar el proceso de nuestra paternidad. Tú que me estás leyendo ¿Alguna vez te has preguntado por qué el ser humano desea tener hijos? Trata de responderte esta pregunta antes de seguir leyendo... La verdad es que, en mi caso, los primeros segundos no supe que responder a la pregunta de Charlie, sentía que era una interrogante con una respuesta bastante obvia y que se contestaba con el simple deseo de serlo, pero después de reflexionar por unos instantes, entendí que no lo es, al menos no lo fue para mí, o no supe encontrar las palabras que describieran este simple (o muy complejo) deseo por tener un bebé... "¿Por qué uno quiere ser padre?" - me volvió a preguntar - "¿cuál es fondo de ese deseo de un hombre o una mujer de tener un hijo?" - pero qué bombardeo de cuestionamientos me tiró en tan poco tiempo y justo en el momento en el que los d...

Si necesitas mi vientre materno te lo doy… el apoyo familiar en nuestra paternidad

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"Si yo aún pudiera, con mucho amor les prestaría mi vientre para ser la mamá gestante de sus hijos" Al escuchar esas palabras se me estremeció la piel, mis ojos se abrieron inevitablemente como queriendo captar cada detalle y mis pupilas se contrajeron para que la mirada traspasara con fuerza todas las barreras que nos rodeaban, el mundo dejó de girar y se vació, sólo estábamos ella y yo, el universo entero detuvo su marcha infinita por unos segundos para dar cabida a un universo paralelo, a un escenario alterno, indescriptible a las palabras, pero conocido en mis mejore sueños, un lugar lleno de luz y con una frescura que claramente podía sentir a través de los poros de piel, un pasillo luminoso de hierba fresca y con olor a tierra mojada, rodeado de grandes árboles que se mecían con el baile del viento entre sus hojas y al otro extremo ella... mi mamá... una especie de ángel con los brazos abiertos tendidos hacia mí y con dos enormes ojos color de esmeralda que bri...

Deseamos ser padres... el anhelo y la decisión de una pareja gay.

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Nunca imaginé que un diciembre cambiaría por completo mi vida. Me encanta el mes de diciembre, desde niño la temporada decembrina ha representado la época más bonita del año porque me trae recuerdos de familia, de la Navidad y momentos inolvidables junto a las personas que más amo y que siempre han marcado mi desarrollo humano, pero nunca pensé que en un diciembre tomaría la decisión más importante de mis últimos años y quizás de mi vida entera, la determinación de ser papá. "¿Estás consiente de que la próxima Navidad vamos a tener en nuestros brazos un angelito de carne y hueso producto de nuestro amor?" fue la pregunta que Carlos me hizo esa noche y que taladró mi mente hasta lo más profundo y con la que me fui a la cama, aunque no pude dormir. "¿Enserio voy a ser papá?" - me pregunté durante horas pegado a la almohada en medio de la oscuridad de la noche - "¡wow voy a ser papá!"- estás dos frases se apoderaron de mí y provocaron que dier...